La tragedia provocada por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúa profundizándose. El número de víctimas fatales ascendió a 3.685 personas, según el último balance difundido por el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

Los movimientos sísmicos, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron además 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda en distintas localidades del país. La destrucción de edificios, viviendas e infraestructura clave dio paso a una emergencia humanitaria que mantiene en alerta a las autoridades y a los equipos de rescate.

La Guaira, la zona más afectada por el terremoto

El desastre tuvo su epicentro cerca de La Guaira, al norte de Caracas. Allí colapsaron 190 edificios y otros 856 inmuebles sufrieron daños de distinta consideración.

Sin embargo, imágenes satelitales analizadas por la agencia espacial estadounidense NASA estiman que el número de estructuras destruidas o con daños severos podría alcanzar las 58.870 en la región más castigada. La situación en La Guaira continúa siendo crítica, con cientos de familias desplazadas y rescatistas trabajando contrarreloj.

Miles de rescatistas y una intensa operación de emergencia

La magnitud del desastre movilizó a 29.567 efectivos de seguridad, 4.388 rescatistas internacionales y 28.362 voluntarios locales. Según datos oficiales, hasta el momento 6.462 personas fueron rescatadas con vida de entre los escombros.

Para asistir a quienes perdieron sus hogares, las autoridades habilitaron 87 campamentos transitorios. Además, la cúpula chavista inormó la distribución de 9.603 toneladas de alimentos y 8.322.853 litros de agua potable en las zonas donde colapsaron los servicios básicos.

En paralelo, 25.970 pacientes fueron atendidos en hospitales y centros médicos de emergencia, muchos de ellos con lesiones de gravedad provocadas por el derrumbe de edificios.